BOXEO, MUSCULACIÓN Y ODIO: LA OSCURA ESTRATEGIA PARA CAPTAR A JÓVENES VIOLENTOS
Detrás de los entrenamientos de boxeo, la musculación y las artes marciales, algunas organizaciones extremistas encontraron una forma de acercarse a varones jóvenes y captar nuevos integrantes. La actividad física funciona como una puerta de entrada para construir vínculos y generar sentido de pertenencia.
La estrategia combina la disciplina deportiva con discursos que promueven la hipermasculinidad, el machismo, el racismo y el rechazo a los inmigrantes. Estos mensajes pueden aparecer de manera gradual, mezclados con consejos de entrenamiento y contenidos sobre superación personal.
Las redes sociales y los grupos privados también cumplen un papel importante. A través de videos, comunidades digitales y encuentros deportivos, determinados grupos buscan fortalecer sus vínculos y difundir sus ideas extremistas.
Uno de los fenómenos asociados a esta modalidad son los llamados Active Clubs, organizaciones que combinan entrenamiento físico y deportes de combate con ideología de extrema derecha. Algunas de estas redes promueven la preparación para enfrentamientos violentos.