Un golden retriever de 15 años demostró que la rehabilitación puede abrir nuevas posibilidades para los animales mayores. Se llama Weasel y, después de perder gran parte de su movilidad, logró volver a correr y nadar tras tres meses de ejercicios adaptados.
La protagonista de esta historia es también su compañera: Jillian Loustaunau, instructora de Pilates en Kailua, Hawái. Al observar que algunos movimientos indicados durante la rehabilitación se parecían a los que practicaba con sus alumnos, decidió adaptar su conocimiento a las necesidades de su mascota.
Weasel comenzó a trabajar con distintos equipos del estudio, entre ellos el reformer, el Cadillac y otros aparatos propios de la disciplina. La rutina fue pensada inicialmente para conservar su movilidad, pero la mejora sorprendió a su dueña.
En apenas 90 días, el perro recuperó casi por completo su capacidad motriz. Las imágenes de su evolución se hicieron virales y alcanzaron 1,8 millones de reproducciones, despertando mensajes de emoción y admiración.
La repercusión llevó a Loustaunau a preparar Pawlates 101, una propuesta virtual para personas que buscan alternativas de rehabilitación para sus mascotas. La historia, además, pone el foco en la importancia de atender la salud y la calidad de vida de los animales durante la vejez.